Argelia: perspectivas futuras para la inversión extranjera

Inversion extranjera argelia

Coincidiendo con la decisión de posponer las elecciones presidenciales previstas para el 4 de julio, analizamos la situación política y económica de Argelia.

Situación política

Argelia es una República Constitucional independiente de Francia desde el 5 de julio de 1962 con un Gobierno democráticamente elegido, cuya estructura se ha caracterizado por cierta estabilidad como está demostrado por el hecho de que un rol muy importante en la vida política es todavía atribuido al ejército. Según la constitución de 1976, Argelia es un Estado multipartidista.

El país tiene un sistema de Gobierno presidencial, concediendo al presidente de la República  poderes considerables: es el jefe del Consejo de Ministros, del Alto Consejo de Seguridad y del Ejército, decide y dirige la política exterior del país, nombra al primer ministro y también puede poner fin a sus funciones. Para tomar decisiones, tiene que estar de acuerdo con los dirigentes del aparato militar y de seguridad. Desde el 27 de junio de 1999 el presidente es Abdelaziz Bouteflika.

El riesgo de inestabilidad política ha aumentado constantemente en Argelia desde principios de 2019. La decisión del Presidente Abdelaziz Bouteflika de presentarse por el quinto mandato consecutivo en las elecciones previstas para abril de 2019, a pesar de su estado de salud, provocó las mayores protestas políticas en Argelia en las últimas dos décadas, que finalmente causaron la renuncia a su cargo el día 2 de abril de 2019, entregando el cargo al presidente del Consejo de la Nación, Abdelkader Bensalah.

Situación económica

Argelia es un mercado de 41 millones de habitantes y, según las últimas estimaciones del 2017, cuenta con una renta per cápita de 4225 dólares.

El Estado tiene todavía un peso muy importante en la determinación del PIB dado que controla las principales industrias del país, sobre todo en el sector de hidrocarburos y energía.

A pesar de una renta per cápita baja, la mayor parte del consumo argelino se hace de productos provenientes de la exportación, por lo que su mercado es muy considerable.

El sector económico principal del país es el de la industria, que representa el 37,2% del PIB y emplea al 46,5% de la población activa: recientemente la economía del país se ha visto significativamente perjudicada debido a la caída de los precios del petróleo a nivel global, lo que ha causado un crecimiento muy lento en los años entre 2015-2017, ya que el petróleo representaba el 90% de las exportaciones y el 60% de los ingresos totales.

De todas formas, gracias al aumento de las exportaciones de hidrocarburos y del gas, la actividad económica volvió a crecer más rápidamente a partir del 2018.

El sector terciario también cubre un importante rol en la economía argelina, representando el 45,6% del PIB aunque en los últimos años la participación de los servicios en el PIB ha caído recientemente, tras muchos años de expansión continua.

Nuevo modelo de crecimiento

Para la década 2020-2030, la República argelina adoptó en 2016 un nuevo modelo de crecimiento económico que se basa en renovar la política fiscal y así eliminar los déficits de presupuesto del Estado. También buscaba el objetivo de diversificar y transformar la economía para que el país no siga siendo tan dependiente de las industrias presentes y de las importaciones, incentivando el sector agroalimentario, petroquímico, minero, aeronáutico y naval.

La atracción de inversión extranjera y la transferencia de la tecnología son otros retos de la política económica argelina que encuentran algunas dificultades debido a la política proteccionista del Gobierno que obligan a cualquier inversor extranjero a asociarse con una empresa local debiendo tener mayoría de capital argelino.

España como socio

La posición de España en el comercio exterior argelino siempre ha sido muy relevante: en 2018 ha pasado a ser el segundo cliente de Argelia (después de Italia) y su cuarto proveedor. Según las aduanas argelinas, las exportaciones a España en el año 2017 han crecido del  6,6% mientras que las importaciones cayeron de un 12,3%.

Los sectores más importantes para las empresas españolas exportadoras son el ferroviario, construcción, transporte marítimo, automóviles, energía renovable, agroalimentario, medicamentos y equipos hospitalarios y los servicios de gestión hotelera.

Consecuencias de la situación política

El gobierno de Abdelaziz Bouteflika ha sido considerado como un gobierno corrupto, en el que el mercado económico y la inversión han estado monopolizados por diferentes personas relacionadas con las autoridades del país.

Por otra parte, durante su mandato se han producido infracciones de la ley, especialmente del artículo 102 de la Constitución, que versa sobre la incapacitación del presidente por cuestiones de salud.

De esta forma, los argelinos solicitan que finalice el régimen anterior de Bouteflika, que se respete la constitución y la ley y que se abra el mercado económico y la inversión para todo el mundo, dejando de estar monopolizados.

Perspectivas

Los expertos apuntan  a que la economía argelina es muy débil, en parte por la corrupción y el monopolio existente en el mercado económico y en la inversión. Estos mismos señalan que para tener una economía fuerte, Argelia debe abrir el sector de la inversión, especialmente a los extranjeros.

Si se producen estos cambios, independientemente de quién gobierne, habrá que realizar cambios importantes para se pueda formar un país estable. Entre estos, cabe destacar la eliminación de monopolio en los negocios. Asimismo, tendrán que impulsar la inversión extranjera, ya que es una de las medidas más importantes para mejorar la economía nacional y de alejarse de la dependencia en el hidrocarburo. Por último, deberán tomarse medidas relacionadas con la agricultura, industria, energías renovables y turismo, teniendo en cuenta que Argelia tiene mucho potencial en estos sectores.

Principales operaciones de inversión realizadas

Existen en total casi tres centenares de proyectos mixtos hispano-argelinos en sectores muy diversos como el agroalimentario, embalaje metálico, mármol, industria jabonera, papel y celulosa, telas asfálticas, pesquero, químico, transformaciones plásticas, farmacéutico, etc.

Respecto al sector de la energía, MEDGAZ (“Sociedad para el Estudio y Promoción del Gasoducto Argelia-Europa, vía España S.A.”) ha construido y explota desde marzo de 2011 un gasoducto que enlaza directamente España (Almería) y Argelia (Beni Saf). El coste del proyecto ascendió a 938 millones de euros.

Repsol participa como socio con Sonatrach y otras empresas extranjeras en un proyecto de producción (Tin Fouyé Tabankort), que en junio de 2018 amplió su duración en otros 25 años; otro de desarrollo (Reggane Nord) y dos exploratorios (Illizi Sureste y Boughezoul).

CEPSA participa en 5 concesiones de exploración y producción, además de estar explorando oportunidades en el sector de la petroquímica. ABENER (grupo ABENGOA) junto con NEAL (New Energy Algeria) ha puesto en marcha en junio de 2011 la central termo-solar de 150 MW de Hassi R’Mel en régimen BOT (Construcción, Operación y Traspaso) a 25 años por 280 millones de euros.

En relación al sector agua, las empresas españolas explotan o construyen 7 de las 13 plantas de desalación de agua de mar, en BOT a 25 años, como por ejemplo Skikda, o Honaine, construidas por GEIDA (SACYR y Abengoa).


Para más información: Khemissi Hetatache y Ana Camacho


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